El centro tecnológico ITG impulsa comunidades energéticas locales (CEL), un modelo que, en total, ya está generando ahorros superiores a los 140.000 euros anuales a sus beneficiarios directos. Los más de 350 usuarios, principalmente de entornos rurales, que se ven favorecidos por esta iniciativa, han logrado un ahorro medio cercano a los 400 euros por persona asociada. ITG cuenta con 14 comunidades energéticas en activo o en fase de puesta en marcha, a los que se añadirán nuevas iniciativas actualmente en desarrollo. Estas cifras consolidan el papel del centro como uno de los agentes de referencia en la transición hacia modelos energéticos más sostenibles, descentralizados y participativos.
Las CEL son una nueva herramienta, propuesta por la Unión Europea, que garantiza la participación de ciudadanos, empresas y administraciones públicas en el sistema energético, promoviendo su descentralización y un consumo local y compartido mucho más eficiente al evitar el transporte de la energía”.
Santiago Rodríguez Charlón, director de Energía en ITG.
Es un modelo en el que todos ganan. Lo habitual es aprovechar la cubierta de un edificio municipal, de un colegio o de una nave industrial para generar con paneles solares la energía que luego se reparte entre los miembros de la comunidad energética con unas condiciones muy ventajosas”.
Un impulso al desarrollo rural
Una parte significativa de estas iniciativas se desarrolla en el ámbito rural, donde ITG trabaja estrechamente con los integrantes de las comunidades para identificar necesidades y adaptar las soluciones tecnológicas a cada contexto. El objetivo es convertir la transición energética en una oportunidad real de desarrollo económico y social para estos territorios.
Entre las CEL destacadas se encuentran la de Xermade y la de Moeche, en Galicia, donde los vecinos se han organizado para ganar independencia y seguridad en el suministro energético; o Culatra, en Portugal, considerada un referente por su modelo de autogestión energética en una comunidad de pescadores.
Varias de estas iniciativas han contado con financiación pública de la Unión Europea a través del programa Interreg España–Portugal (POCTEP), porque el autoconsumo compartido es un clave en la transición energética que debemos afrontar en los próximos años”.
Otro de los objetivos en los que ITG pone el foco a la hora de desarrollar estas soluciones tecnológicas es el de combatir la pobreza energética en zonas rurales. Este reto resulta especialmente relevante en España y Portugal, donde el 20,8% de los hogares se encuentra en situación de riesgo.
Tecnología propia para maximizar el ahorro
El desarrollo tecnológico es una de las claves del modelo impulsado por ITG. En sus laboratorios de A Coruña y Vigo, el centro testea soluciones en un demostrador de comunidades energéticas que integra instalaciones solares, sistemas de almacenamiento y herramientas avanzadas de gestión basadas en algoritmia e inteligencia artificial. Estas tecnologías permiten optimizar el reparto de la energía generada entre los miembros de cada comunidad, maximizando los beneficios económicos, ambientales y sociales.
Además, ITG trabaja en el desarrollo de plataformas digitales para el diseño y gestión de comunidades energéticas, así como en el uso de tecnologías avanzadas como la computación cuántica aplicada a la optimización del reparto energético.
Formación y transferencia para extender el modelo
Junto al desarrollo tecnológico, ITG apuesta por acompañar a los usuarios miembro de las CEL a través de la formación y la transferencia de conocimiento, que emplea como palancas para extender este modelo. En el marco de las iniciativas que promueve, el centro imparte cursos y elabora guías prácticas que permiten a otras comunidades replicar estas iniciativas de forma autónoma. Este enfoque integral, que combina tecnología, acompañamiento y capacitación, ha permitido sentar las bases de un modelo energético más sostenible, participativo y adaptado a las necesidades reales del territorio.
Reconocimiento nacional e internacional
El trabajo de ITG en comunidades energéticas ha sido reconocido a nivel europeo por la Federación Europea de Agencias Regionales de Energía (FEDARENE), destacando su capacidad de innovación y su impacto en la transición energética, así como su labor de sensibilización y difusión a nivel local. También su homólogo a nivel nacional, la Asociación de Agencias Españolas de Gestión de la Energía (Eneragen), ha reconocido la capacidad de sensibilización y difusión de la transición energética a nivel local que conlleva el trabajo del centro tecnológico.




