El centro tecnológico ITG ha presentado hoy en el Museo do Mar de Vigo los resultados de POLYBRIS, una innovación llevada a cabo en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC), el Cabildo Insular de Tenerife y cofradías de pescadores que ha demostrado la viabilidad técnica y ambiental de transformar residuos plásticos marinos en materiales con alta capacidad de absorción de contaminantes y en fuentes de energía limpia, cerrando el círculo entre contaminación y sostenibilidad.
La jornada ha reunido a representantes del ámbito científico, del sector marítimo-pesquero y de las administraciones públicas, así como de entidades colaboradoras, para conocer de primera mano los avances alcanzados, destacando el impacto ambiental logrado y las posibilidades de aplicación real de los materiales obtenidos en entornos vinculados a la economía azul.
Resultados: valorización material y energética
En condiciones operativas óptimas, POLYBRIS ha logrado obtener en torno a 20 kg de sólido carbonoso (“char”) por cada 100 kg de residuo plástico tratado mediante procesos termoquímicos avanzados desarrollados en los laboratorios de ITG en Vigo. Este material presenta un alto potencial como filtro natural para la retención de contaminantes presentes en aguas costeras y efluentes de actividades marítimo-pesqueras, como piscifactorías o plantas de procesado de productos marinos.
Los análisis más recientes realizados por el IIM-CSIC muestran que, en un periodo cercano a ocho horas, el sólido carbonoso desarrollado alcanza una retención cercana al 100% de los PFAs ensayados, compuestos persistentes y bioacumulables de elevada preocupación ambiental. Este resultado evidencia su capacidad para actuar como solución eficaz en la depuración de aguas contaminadas, favoreciendo su retorno seguro al mar.
El 94% del plástico que entra en el océano acaba en el fondo marino y supone una grave amenaza ambiental que hemos logrado transformar en una solución de alto valor añadido. Integrar integrar ciencia, tecnología y colaboración con el sector pesquero ha sido clave para cerrar el ciclo de forma real y medible.
Santiago Rodríguez Charlón, director División de Energía en ITG
En paralelo, el proceso ha permitido alcanzar una recuperación energética superior al 65%, asociada principalmente a la fracción gaseosa generada durante la gasificación. Este gas de síntesis (syngas) puede emplearse como fuente de energía convencional (calor y electricidad) o como precursor de biocombustibles como hidrógeno, metano, amoníaco o metanol.
Innovación circular aplicada al medio marino
El proceso desarrollado integra recogida, transformación y aplicación final en un mismo ciclo de valor. Los residuos plásticos extraídos del mar se convierten en un material capaz de depurar aguas vinculadas a la actividad marítima, configurando un ejemplo avanzado de economía circular aplicada a la economía azul.
Tal y como se ha destacado durante la presentación, esta aproximación representa un avance diferencial al abordar de forma integral la gestión del residuo marino y su reincorporación como recurso útil para el propio entorno del que procede. Además del impacto científico-tecnológico, POLYBRIS ha reforzado la colaboración entre comunidad científica, sector pesquero y administraciones públicas, implicando a 13 cofradías y a múltiples entidades locales en Galicia y Canarias. La jornada celebrada hoy ha servido también para compartir esta experiencia de cooperación y trasladar al sector las oportunidades de escalado y replicabilidad de la solución.
Trabajo en colaboración
POLYBRIS es una innovación fruto del trabajo colaborativo entre ITG, como coordinador, el Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC) y el Cabildo Insular de Tenerife. Trabajos que han contado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y han sido cofinanciados por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).





